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Reflexiones de golf; nada es para siempre.

Este artículo de golf está cargado de buenas y malas noticias, si eres golfista, las siguientes líneas van a inspirarte tanto como desanimarte. Pero creo que te servirán para descubrir algo que te ayudará a entender mejor este deporte.

 

LAS MALAS NOTICIAS.

Soy de los que prefieren primero lo malo y después lo bueno, así que empezaremos por las malas.

Ese nuevo pensamiento de swing que te entusiasma, el que te hace golpear tu driver recto como una vela. Por desgracia, va a desaparecer más pronto que tarde. No puedo decirte exactamente cuándo, pero tu inquebrantable confianza desde el tee se va a desmoronar. Te va a dejar frustrado y buscando respuestas nada fáciles de encontrar.

 

Esto es debido a que nada es para siempre en golf.

 

No puedo decirte con certeza cuantas veces he descubierto algo en mi juego, en mi golf, que me ha llevado a pegar muy buenos golpes y conseguir resultados bajos en el recorrido. En esos momentos te sientes en la cima del mundo. Sentía que había encontrado el secreto del golf y que podía tacharlo de mi lista de aspectos a mejorar.


Entonces, de repente, sin esperarlo, un mal golpe sembraba la semilla de la duda…

Más tarde, tal vez una o dos semanas ese mal golpe empezó a regresar a visitarme, cada vez con más frecuencia. Hasta que consiguió borrar mi pensamiento de swing y erradicar mi confianza por completo. Algo muy parecido a volver al punto de partida.

Imagino que muchos de los que estáis leyendo esto habréis pasado por algo parecido, es una realidad desafortunada del golf. Descubrimos cosas que nos funcionan perfectamente, pero de forma efímera, durante un tiempo y luego desaparecen.

 

 

Creo que esto es causado por dos grandes razones:

 

  1. El golf es un deporte desproporcionadamente mental.

Cuando creemos en algo, a menudo, nos lleva al éxito en el campo de golf, incluso cuando no podemos entender por qué tenemos esa confianza suprema en nuestros golpes. En el momento en que esta confianza desaparece, también lo hacen los buenos golpes.

 

  1. El swing es un movimiento extremadamente complicado

Donde se requiere que muchas cosas vayan bien con nuestro cuerpo (y palo) para generar un buen impacto. Pequeños cambios en nuestro swing pueden romper ese equilibrio y no entendemos completamente por qué.

 

Puede que de repente empieces a cerrar un poco más la cabeza del palo durante la subida, y empieces a desviar tus golpes hacia la izquierda cuando antes eso no era un “problema” para tu juego. No puedes sentirlo, pero sabes que ahí está, es una de las realidades más duras del golf.

No quero desanimarte ni hacerte creer que algunas partes de tu juego no pueden mejorar, siempre pueden hacerlo. Yo he puesto remedio a algunas deficiencias importantes de mi golf de forma semi-permanente.

Eso no significa que hayan desaparecido para siempre. Sigo pegando golpes fuera de límites y al lago, pero no tantos como antes.

Así que, aunque las noticias son malas, no son una causa perdida. Solo hay que ser realista con el hecho de que una semana antes te sientas muy cómodo con tus golpes de salida y, de repente, no puedas coger una calle, aunque tu vida esté en juego.

Son cosas del golf y suceden.

 

 

golf golfista decepcionado - sota par

 

LAS BUENAS NOTICIAS.

Pasamos ahora a las buenas noticas. Como nada es para siempre en golf, también puedes estar seguro de que hay esperanza incluso cuando las cosas no van nada bien.

 

Esto también pasará.  Y ya lo decían en Batman, la hora más oscura es justo antes del amanecer.  

 

Hay momentos en los que nos sentimos completamente perdidos con nuestros swings, y nada parece ir bien en el campo de golf. Estar desanimado en el recorrido puede llevarte a unos verdaderos bajones de swing, y esas tenebrosas profundidades son mucho más profundas que la altura de nuestros picos de rendimiento.

Te puede parecer una locura, pero he pasado algunos de los peores momentos de mi vida en un campo de golf. Jugar al golf en malos momentos es algo que llega a lo más profundo de mi ser. Puedes pensar que el golf significa mucho para mi o que, simplemente, necesito no tomármelo tan en serio (lo estoy intentando).

He visto a muchos otros golfistas atascados en surcos profundos con su juego, en el campo de prácticas, buscando consuelo y contando su desdicha a cualquiera que quiera escuchar.

 

“Simplemente no lo consigo tío, literalmente ya no puedo darle a la bola”

 

Cuando entramos en estos bucles podemos llegar a pensar cosas realmente estúpidas como;

 

¿Volveré a jugar bien?

¿He perdido mi swing para siempre?

Nos quedamos mirando el vacío del golf, el abismo, sintiendo que estamos literalmente en el borde.

 

Mi padre siempre me decía que es difícil oler las rosas en medio de una tormenta de mierda. Este refrán burdo, pero perspicaz, es bastante cierto en el golf. Dado que el golf es un juego mental, la confianza en nosotros mismos puede ser el mayor obstáculo para la recuperación. Si nos desanimamos demasiado, podemos perder el deseo de seguir trabajando.

Es entonces cuando los problemas se convierten en permanentes, y la gente se plantea dejar el golf por completo. ¡No lo hagas! ¡Puedes volver a la luz!

 

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Reflexiones de golf; nada es para siempre.¿Sabías que puedes ATRAER a la suerte en el campo de golf?

Las personas con suerte realmente crean su propia fortuna. Asimismo, los golfistas afortunados han aprendido a tener suerte en el campo de golf.

Si a ellos les funciona ¿por qué a ti no?

Todo lo que debes saber sobre la suerte en el campo de golf

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MANTÉN LA CONSTANCIA.

Ahora que hemos viajado por los altibajos de cualquier golfista, y te he mostrado que nada es permanente en el golf, quiero contarte algo que ha funcionado para mí.

Uno de mis mayores problemas como golfista, y probablemente en mi vida personal, es que soy un poco… cómo decirlo, emocional. Cuando las cosas me han ido bien en el campo, quizá me he engreído demasiado y he esperado que los buenos tiempos siguieran rodando. A la inversa, si las cosas no iban como yo quería, me deprimía demasiado.

Este comportamiento se producía durante un largo periodo de tiempo, o incluso dentro de una misma vuelta de golf. Estaba en las nubes en los hoyos 1-6, y luego me deprimía en los 7-12. Luego, de repente, del 13 al 18 renacía.

 

Lo que intento decir es que, por su naturaleza, el golf es un juego errático, y las cosas cambian constantemente. La forma en que reaccionemos a esto determinará en gran medida lo bien que juguemos.

 

Desde hace un tiempo trabajo en estabilizar un poco el barco, y es difícil hacerlo créeme. Si hago un birdie o dos, o dejo la bola cerca de bandera, no hincho tanto el pecho. Si hago un doble bogey, también intento no enfadarme tanto.

 

En cuanto a mi juego en general, intento ser paciente con mis resultados. Si le estoy pegando bien al driver, quizá lo saque más de la bolsa en el campo. Sin embargo, si de repente no puedo controlarlo, me apoyaré más en mis palos de seguridad desde el tee (el hierro 3 en mi caso en modo puch), e intentaré solucionar los problemas en el campo de prácticas, al acabar la vuelta, si es posible.

Supongo que lo que intento decir es que hay que dejarse llevar por los golpes en este juego tan loco. Intenta recordar que nada es para siempre. Sin sonar demasiado sermoneador, intenta ser humilde con tus éxitos y no te deprimas demasiado con tus fracasos. Cuanto antes lo aceptes, más feliz serás como golfista y mejores resultados conseguirás en tus vueltas.

 

 

 

Reflexiones de golf; nada es para siempre.

 

Marc Puig
@Golfing_marc
marc@sotapar.com

 

 

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