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El verdadero poder mental en golf

El peso de las expectativas puede llegar a ser paralizante para cualquier golfista. Puede destruir nuestra confianza, nuestro rendimiento en el campo y, lo que es peor acabar con nuestro “disfrute” en el recorrido. Sin embargo, ¡tengo un truco para cualquier golfista!

El golf no tiene por qué estar relacionado con el miedo al fracaso ni con ninguno de esos otros pensamientos negativos que nos impiden jugar lo mejor posible y sacar a relucir nuestro máximo potencial. He tenido algunas experiencias que han arrojado mucha luz sobre este tema y espero que escuchar mi historia os ayude a todos vosotros y a vuestro golf.

 

Un miedo persistente

Durante (demasiados) años jugué al golf con miedo. No importaba lo bien que estuviera jugando, en el fondo de mi cabeza, siempre había una vocecita que me preguntaba cuándo iba a ocurrir el siguiente error. Cuando aparecía (siempre lo hace) me entraba el pánico. Se me aceleraba el corazón, se me tensaban las manos y los brazos, por si fuera poco, tampoco podía pensar con claridad.

Sé que todos vosotros habéis pasado por esta misma situación, de algún modo, en el campo de golf. Esto es lo que el golf puede (y suele) hacernos, sin importar el nivel al que juguemos. Este deporte tiene una forma peculiar de jugar con nuestras emociones y expectativas.

Gran parte de ello se debe a nuestros resultados. La mayoría de los golfistas siempre quieren conseguir un buen resultado, incluso algunos aspiran a conseguir mejor marca personal en cada vuelta o, por otro lado, se agobian pensando en romper las barreras de 100, 90 o 80 golpes. A medida que nos acercamos al hito, aparecen pensamientos negativos que están totalmente envueltos en el resultado potencial.

 

Obsesión por los resultados y no por el proceso

 

Durante mis primeros años en alta competición no tuve mucho éxito. Cometía errores al principio de la vuelta y, aunque era capaz de conseguir un resultado respetable, nunca estaba realmente «en la pomada». Así que, inicialmente, mi objetivo era pasar el corte.

Paradójicamente, en el momento en que parecía que pasar el corte era una posibilidad real, se producía un error horrible y, eso, era insoportable para mí. Mi mente estaba completamente obsesionada con el resultado que tenía que firmar tras los 18 hoyos para conseguirlo, y eso me impedía el proceso real de ejecución.

Cuando uno da el primer paso, tiene la sensación de tener la soga al cuello. Por lo general, se necesitaba un resultado acumulado de entre +1 y +4 para conseguir superar el corte. La concentración en tus resultados y en tu posición en relación con el número de corte está siempre en la parte posterior de tu cabeza, y es muy difícil no pensar en ello.

Pero cada fallo me daba más experiencia. Empecé a sentirme cada vez más cómodo bajo la presión.

 

Abriendo paso hacia un mejor golf

Todos los fracasos y la experiencia dieron sus frutos.

En cada caso, sabía exactamente cuál era mi posición en relación con el número de corte. Me enfrenté a hoyos difíciles en la recta final, en los que en el pasado había perdido mis oportunidades… Sin embargo, ocurrió algo interesante: no me sentí nervioso y fui capaz de pegar los golpes que necesitaba.

Pensando en todo, quedó muy claro lo que había cambiado. Acepté completamente ambos resultados. Sabía que iba a estar bien en cualquier caso, y el miedo a fallar (el golpe o el corte) no dominaba mis pensamientos.

En cierto modo, había pasado por este proceso con otras partes de mi juego en vueltas “normales”, pero sentirlo bajo la mayor presión fue probablemente una de las mayores epifanías que he tenido en un campo de golf.

Desde entonces, he jugado otras rondas en torneos en los que he perdido el corte por tan sólo un golpe, pero no me molestó en absoluto. Sabía que había seguido mi proceso en el campo, me había dado una oportunidad, y simplemente no funcionó ese día.

 

Ciertamente no he resuelto el golf para siempre, pero creo que hay algo que todos vosotros podéis sacar de esto.

expectativas en golf

 

¿Qué puedes aprender de esto?

Sé que mi historia no se relaciona exactamente con vuestra perspectiva del golf. Pero casi todos vosotros estáis persiguiendo otros hitos personales en este deporte, y la presión de las expectativas suele ser una gran carga que llevar.

Mi objetivo para todos los que leen mis artículos es, ante todo, disfrutar de este juego en su búsqueda de un mejor golf. Eso puede venir de muchas formas. Para mí, es competir y esforzarme para rendir en situaciones de torneo. Para ti, podría ser bajar de 100 / 90 / 80 varias veces este año o ganar unos cuantos partidos contra tus amigos el domingo por la mañana y beber cerveza gratis.

 

En cualquier caso, todos los golfistas tienen que enfrentarse a las expectativas de sus resultados porque este juego nos da una vara de medir muy concreta al final de nuestra vuelta. Me costó muchos años darme cuenta de esto, pero el verdadero poder del golf llega cuando te desprendes de todo eso.

En relación con nuestras vidas, y con lo que somos como personas, el golf es sólo un grano de arena en una gran playa. Realmente no importa mucho en el gran esquema de las cosas (a pesar de que así se sienta en el momento).

 

Así que les diría a todos los golfistas dos cosas:

Si queréis alcanzar vuestros objetivos, tenéis que poneros en situación, fracasar y aprender lo que se siente. No os desaniméis, es parte del proceso.

La única manera de avanzar en última instancia es cuando aprendes a aceptar ambos resultados: los que te hacen sentir bien y los que te hacen sentir mal.

Como siempre, estas cosas son más fáciles de decir que de hacer. No puedes decidir un día que vas a hacer todo esto y esperar ver resultados instantáneos. Es más bien una perspectiva general del juego. Para muchos golfistas cambiar estas filosofías de alto nivel sobre el juego puede cambiar completamente las cosas. Espero que lo haga para ti.

 

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El verdadero poder mental en golf Marc Puig
Marc@SotaPar.com 
@Golfing_marc

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